Entrevista a Guillermo de Martinelli

Una trayectoria en investigación

En esta entrevista el docente e investigador Guillermo de Martinelli1 brinda algunas claves que nos permiten aproximarnos al campo de la investigación en las ciencias sociales. Con foco en la metodología —su especialidad— explica que si bien existen una serie de pasos para avanzar ordenadamente en una investigación, lo fundamental es “estar abierto a la posibilidad de encontrar cosas nuevas y contingencias, es decir, cosas que no habían sido contempladas en un principio”. En este sentido, también se refiere a cómo entender la novedad en las ciencias sociales y afirma: “La perspectiva que yo asumo es la de pensar que el conocimiento no está dado, sino que se construye socialmente”.

Ante la pregunta acerca de qué decirles a aquellos estudiantes interesados en iniciarse en la investigación, Guillermo repasa su propia biografía y recuerda que, como primera generación de universitario en su familia, el principal desafío que tuvo que afrontar fue “desmitificar qué era eso de la investigación” y, entonces, se realizó las preguntas clave: ¿qué es investigar? y ¿quiénes pueden investigar?

  • A modo de introducción, ¿podrías presentarte como docente-investigador?

De acuerdo con el recorrido que he realizado mi definición es la de un docente-investigador ecléctico. Si bien mi formación de grado es en Historia, una carrera humanística, durante la propia carrera me fueron interesando los aspectos vinculados con la metodología y los enfoques cuantitativos. Entonces, realicé un posgrado en Estadística, lo que me llevó a otros campos de conocimiento. Pienso que lo que caracteriza mi perspectiva de trabajo es esta formación amplia en campos disciplinares diferentes, pero que, sin embargo, tienen muchos puntos en común.

En relación con eso no quiero dejar de mencionar que hay tres personas, con procedencias disciplinares distintas, que han influido fuertemente en esta formación: Javier Balsa, en el campo de la metodología; Noemí Girbal, en el campo de la historia; y Sabina Frederic, en el campo de la antropología. Considero que cada uno de ellos es un referente en lo suyo.

De este modo, para resumir podría decir que tengo una formación ecléctica y diversa, que ha sido acompañada por personas que son referentes de los campos por los que he transitado. Además, me puedo definir como una persona aún en formación, ya que me interesa seguir revisando otros campos disciplinares y también fortalecer el camino recorrido.

  • ¿Cómo podrías definir la investigación en el campo de las ciencias sociales?

Es una pregunta difícil porque el campo de las ciencias sociales es muy diverso y hay una infinidad de posibilidades para avanzar en la investigación. Si bien, como también ocurre con otros campos, suele haber temas de interés que son los que generan mayor acercamiento de los investigadores o que referencian un período, las posibilidades de investigación en las ciencias sociales son enormes.

Como todo campo, además, está en constante movimiento, es decir, es dinámico. En este sentido, hay cuestiones disciplinares que se articulan con otras preocupaciones y aparecen abordajes interdisciplinares y después surgen otras discusiones que son transdisciplinares. Esa lógica de los cruces y el diálogo con otros campos del conocimiento hace que la investigación sea, realmente, algo difícil de delimitar. Esto es interesante porque nos permite decir algo nuevo todo el tiempo. También es cierto que para poder decir algo nuevo tenemos que conocer qué es lo que se dijo antes. Entonces, la novedad implica también el conocimiento de lo que ya se ha trabajado sobre el tema.

Ahora bien, cómo definir la investigación…no sé si cabría ponerle una etiqueta a esto. Podemos decir que en el campo de las ciencias sociales hay investigaciones exploratorias, descriptivas, explicativas y también relacionales, pero ninguna de las cuatro se da en estado puro; por lo general, se combinan. Entonces, hasta dónde estos marcos y esta forma de entender la investigación de acuerdo con determinados formatos se mantiene en términos tan duros y estrictos.

  • En términos metodológicos, ¿cuáles son los pasos que se siguen en una investigación?

Yo soy crítico de los manuales y las propuestas al estilo de recetas. Más allá de eso, hay una serie de pasos que los investigadores tienen que desarrollar para avanzar ordenadamente en una investigación. Eso no quiere decir que no aparezcan contingencias, novedades, cosas que no fueron tenidas en cuenta en su momento y que deben ser incorporadas, pero en términos más bien metodológicos pensar un proyecto de investigación implica avanzar sobre una serie de pasos.

El primer paso es el acercamiento al tema. Investigar por investigar no tiene sentido, por eso sostengo que el motor del investigador es su interés por el tema. Primero hay que identificar esa motivación, ese interés, que tiene que ver con la subjetividad del investigador. Luego, hay que pensar cómo traducir ese tema, que por lo general es un problema real, en un problema de investigación. Quiero decir: nos interesan los temas a partir de identificar problemas reales como la pobreza, el desempleo, el hambre. Pero esos problemas reales tienen que traducirse en problemas de investigación. Esa es una tarea que implica un esfuerzo enorme: acercarse a la bibliografía, leer qué es lo que han dicho los autores que se han ocupado de esos temas y pensar un problema de investigación que sea novedoso.

Una vez realizado este proceso empezamos a plantear más especificidades: recortamos ese problema, lo anclamos en determinado espacio y período, revisamos cuáles son los procesos que nos interesa conocer, cuáles serán los objetivos y cómo vamos a desarrollarlos. A partir de esas decisiones, que por lo general se traducen en lo que se llama proyecto de investigación, comenzamos la investigación.

Ahí se nos abre un mundo que tal vez tenga poco que ver con lo que planificamos al principio, porque la propia dinámica de la investigación nos va llevando a otros lugares. Pienso que eso es lo interesante de la investigación, que no está definida desde el principio; es decir, está definido el tema, el problema, pero no sabemos a qué resultados vamos a llegar. No es tan sencillo como puede ocurrir en otros espacios de conocimiento donde uno dice “mezclo esto con esto y obtengo aquello”.

Además, en general, nosotros hacemos investigación empírica y el territorio nos devuelve situaciones que jamás habíamos contemplado. De este modo, en ese diálogo con el espacio empírico suelen aparecer novedades. Aquí cabe una recomendación metodológica: estar abierto a la posibilidad de encontrar cosas que no habíamos pensado en su momento es una característica que el investigador tiene que asumir o incorporar como una actitud.

  • ¿Cómo pensar la novedad en las ciencias sociales?

El campo de la metodología no es un campo en el que las cuestiones hayan sido saldadas ni mucho menos, cada investigador tiene su forma también de ver el mundo y de pensar el modo en que se construye el conocimiento. Para pensar la novedad en las ciencias sociales podemos recurrir a dos metáforas que entran en juego todo el tiempo. Una de ellas, heredada en cierto punto de las ciencias naturales, propone pensar la novedad como un descubrimiento: “nosotros descubrimos las cosas”, esta idea supone que las cosas están enterradas como un tesoro y lo único que tenemos que hacer es encontrar el cofre. En las ciencias sociales eso no ocurre. Tampoco me parece adecuada la metáfora de la conquista: “el conocimiento está en un lugar y nosotros lo conquistamos”. Tanto el descubrimiento como la conquista implican pensar que el conocimiento o la novedad están en algún lugar, que ya están dados, y que lo que hace el investigador es conquistarlo o descubrirlo. Por el contrario, la perspectiva que yo asumo es la de pensar que el conocimiento no está en ningún lado, sino que se construye socialmente.

Esto es lo que yo siempre trato de transmitirles a los estudiantes: no van a descubrir el conocimiento, no van a conquistar nuevo conocimiento, sino que van a construirlo. Y esa idea de pensar que el conocimiento se construye abre un campo enorme de posibilidades. A su vez, no tenemos que perder de vista que cualquier campo del conocimiento es un campo en disputa, donde no “todo” es posible, sino que siempre hay restricciones que tienen que ver con el hecho de que es un campo de poder.

  • ¿Qué le dirías a los estudiantes interesados en iniciarse en la investigación?

Para responder esta pregunta me cuesta mucho desentenderme de mi experiencia personal, que tiene que ver con una familia que nunca pasó por una universidad ni tuvo una experiencia de investigación. Lo primero que tuve que hacer fue desmitificar qué era eso de la investigación, qué era investigar y quiénes eran los que podían investigar. La idea desde la distancia era pensar que no todos podían investigar y que aquellos que investigaban tenían una capacidad para hacerlo que no tenía el resto. O sea, los que investigaban en cierta medida eran privilegiados, porque tenían la capacidad suficiente para poder hacerlo. Con el tiempo me di cuenta de que eso no era tan así. Pienso que todos podemos iniciarnos en la investigación.

Podemos decir que hay ciertos pasos para poder hacer una investigación. Primero, identificar el interés por conocer algo. Luego, por lo general, lo que se suele hacer es acercarse a algún docente que trabaje sobre ese tema para que nos sugiera alguna bibliografía y, así, avanzar sobre eso. Cuando uno ya tiene cierta densidad de lecturas puede decir “este es un problema de investigación nuevo porque aún no ha tenido respuesta”. Y ahí se nos abren de nuevo todas nuestras posibilidades. Es un problema que no tiene respuesta y que nosotros vamos a tratar de construir la nuestra; no la vamos a descubrir ni la vamos a conquistar, sino que la vamos a construirpunto final_it8x12


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[1Guillermo de Martinelli: Profesor en Historia (UNLP). Doctor en Ciencias Sociales y Humanas (UNQ). Estudios de Posgrado en Generación y Análisis de Información Estadística (UNTREF / INDEC). Investigador del Centro de Investigaciones sobre Sociedad y Economía de la Argentina Contemporánea (UNQ). Docente concursado de Metodología de la Investigación Histórica en la carrera de Historia de la UNLP y de Introducción a la Investigación Social de la UNQ. También ha dictado cursos de Estadística para Economía en el Departamento de Economía y Administración en la UNQ y cursos de Posgrado en la UNQ, la UNLP y la UNNOBA sobre temáticas relacionadas con el campo de la metodología y la estadística aplicadas a las Ciencias Sociales. Líneas de investigación: estructura social agraria, sociología rural y metodología cualitativa y cuantitativa. Actualmente, se desempeña como coordinador de Gestión Académica del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Quilmes.


Ilustración de esta página: Fotografía extraída de http://www.elsolnoticias.com.ar/imagenes/noticias/2015-08/1439779339D.jpg

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